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El Canalla fue eliminado de la Copa a manos de Atlético Tucumán, que lo sacó de camino desde los doce pasos, y se quedó sin técnico. Pese a que fue superior, el auriazul no pudo anotar y fue muy ineficaz desde los doce pasos. El uruguayo le anunció su renuncia a dirigentes y jugadores

Rosario Central se quedó sin final y sin entrenador. Por la semi de la Copa Argentina, en Formosa, el conjunto canalla fue eliminado a manos de Atlético Tucumán, que fue más eficaz en la definición desde el punto del penal luego del 0 a 0 en los 90 minutos. Consumada la eliminación, Paolo Montero anunció su renuncia al cargo de DT.

El entrenador le puso punto final a su ciclo ya que no pudo hallarle la vuelta al equipo en la Superliga, donde apenas reunió 4 puntos sobre 24 en juego. Ahora, la dirigencia se abocará a la búsqueda de su reemplazante. La institución ya informó vía Twitter que dirigirá al primer equipo, de manera interina, Leo Fernández.


Central mereció ganarlo antes de llegar a los penales. Tuvo las ocasiones más claras, pero no pudo primero con Lucchetti ni luego con Sánchez, que apareció en el arco ante la lesión del 1 y capitán, luego de detenerle el penal a Camacho.

La formación auriazul se repuso a las dos lesiones tempranas de Santiago Romero y Germán Herrera, que antes de los 20 minutos debieron ser reemplazados por Maxi González y Fernando Zampedri. Y manejó las riendas del juego casi en su totalidad.

En el primer acto, las más nítidas fueron auriazules: un bombazo de Carrizo que atajó el guardameta y un cabezazo de Camacho tras centro pasado de Pereyra que quedó en manos del arquero. Atlético Tucumán no pudo hacer pie en el medio y casi no inquietó.

En el complemento, la primera fue para el Decano y fue doble: Rodríguez salvó ante un tiro libre, y luego tras un violento remate de afuera del área. Pero a los 4', lo derribaron a Camacho dentro del área y Beligoy marcó penal. Ahí apareció Lucchetti para decirle no al uruguayo.

Desde ahí, Central acumuló ocasiones como la del travesaño de Carrizo, la que Sánchez le detuvo abajo a Ruben o la que Pachi no pudo mandar al fondo de la red tras eludir al golero. Pero chocó una y otra vez con el cancerbero o los defensores y ya no pudo torcer el destino de penales para el cruce semifinal.

La ejecución de Carrizo fue apenas una ilusión, porque Ruben la mandó a la tribuna y Sánchez se hizo gigante ante el Ruso y Camacho. Los tucumanos no erraron y dejaron con las manos vacías al Canalla, que ahora tendrá que enderezar el rumbo en el torneo de primera con quien sea su nuevo conductor.